Como en otras citas nocturnas el café Naima, uno de los epicentros de la música en general y el jazz en particular, volvió a tomar pulso a la escena independiente sevillana. Las características notas del tema principal de la película El Tercer Hombre regalaron a un público creciente las ideas y venidas de Van Moustache, dúo sevillano que se inspira en la genial música de Django Reinhardt. Swing mestizo, hibridizado con jazz al otro lado del atlántico, balcánica, ritmos tan latinos como de la Europa del Este… todo ello reunido en una propuesta que alterna melodías clásicas, temas conocidos por todos, versiones de canciones populares y de bandas sonoras, junto a un repertorio instrumental que no se olvida del virtuosismo que aporta un violín desatado o un solo de guitarra/contrabajo. Varias ovaciones y aplausos devuelven la normalidad a los escasos metros cuadrados que ocupa este rincón del jazz, momento ideal para que Poplacara desgranara los aspectos fundamentales de Van Moustache en una charla con su núcleo duro: los músicos Rafa Torres —figura que destaca por su contrabajo— y Paul Laborda —guitarrista, compositor, arreglista…—.

¿Qué es Van Moustache?

Paul: El proyecto Van Moustache surgió como un dúo al entrar en contacto Paul y yo, hicimos muy buenas migas, muy buen feeling musical. Con el tiempo poco a poco hemos tenido colaboraciones esporádicas, y ahí fue cuando nos conocimos a Ian, que cuando vamos a trío se incorpora a nosotros tocando la mandolina y la guitarra. Dependiendo de las circunstancias y el momento tenemos diferentes “formatos” de Van Moustache, aquí en el Naima con las dimensiones que tenemos, se queda chico esto.

¿Creéis que para este tipo de género, es este ambiente el ideal?

Rafa: La música esta nació en realidad en este tipo de locales, de garitos pequeños, y después se ha llevado a festivales, a los grandes escenarios. El problema es que la gente de aquí del sur de España, no conoce mucho este género, pero yo creo que es apta para todo tipo de espacios y todo tipo de públicos.

Paul: Yo como músico prefiero la cercanía, un bar pequeño o una sala mediana, por la cercanía y el ambiente de complicidad que se crea. En un festival y un escenario lo puedes tener, pero siempre hay más distancia, es otro feeling. Hay más diálogo, más risas, más conexión.

Swing  gitano como carta de presentación ¿Cuál fue el motivo para escoger este género?

Paul: Yo lo escuche esto una vez, allá por el 92, una cinta de casete que trajo un amigo mío de Reinhardt y yo flipé, fue como un amor a primera vista. El problema que siempre he tenido es encontrar gente con la que empezar un proyecto así, siempre es muy difícil, excepto quizá Juan Martínez, este hombre que hemos traído invitado o Matías Comino (violinista) de O sister, Juan Vargas… entonces ahí hemos hecho una piña. Sin embargo es una música que cuando la tocas a la gente le gusta también, que no hay más demanda de este tipo de música por la gente está todavía en otra película, pero ya cuando apareces con los instrumentos… La verdad es que gusta.

¿Salió la idea de Van Moustrache trío de un proceso de cocina y experimentación durante ensayos?

Paul: Más que cocina y experimentación como dices, es la casualidad, muchas veces cuando no te lo propones las cosas te vienen o te salen. Es conocer un género, una música que te atrae y te terminas por involucrar. Más que experimentar, investigas, escuchas, aprendes y recopilas material (hay poco visual, casi todo es de estudio). Para nosotros Django Reinhardt es nuestra fuente de inspiración

Aparte, se podía decir que reunís una amalgama de estilos. ¿Cómo los conciliáis?

Paul: No queremos ponernos puristas en el estilo por lo que la manera que empleamos para meter a la gente en el oído este tipo de música es haciendo versiones como María la Portuguesa, Puente hacia Mallorca o Bésame mucho. El tema principal de El Tercer Hombre es muy curioso, porque es el que nos unió como dúo. Lo tenemos casi como norma, como ritual empezar todos los conciertos con ese tema. Al comenzar los ensayos, las pruebas de sonido…

Rafa: Es nuestro estandarte, el pendón de batalla podríamos decir.

¿Qué os aporta ese componente gypsy al trabajo y al sonido de vuestro trío?

Rafa: En verdad es por el estilo, la influencia —de Django— es el de la música de los gitanos de la Europa del Este. Cuando él se pone a escuchar jazz americano lo que hace es una mezcla de este jazz con la manera de tocar y concebir la música de la tradición gitana. Es por ello que se llama jazz manouche, porque el que lo creo fue un gitano

Paul: Es difícil de encajar porque Django es el primer jazzman europeo, es un personaje muy relevante. Lo que él hizo fue regurgitar, traducir el swing de Nueva Orleans, Sidney Bechet, Louis Armstrong, toda la época dorada del swing de los años 20 a los 30 junto con las influencias y la tradición gitana europea.

¿Qué es lo que buscáis aportar en vuestros directos?

Paul: Yo creo que está claro, porque nosotros no hemos creado este estilo, lógicamente, entonces lo que somos es mensajeros de este tipo de música y hacemos llegárselo a la gente. Bueno aparte nos ganamos la vida como músico, está el bussines,  pero aparte de la actuación en sí, no se va contento cuando el público se va contento, cuando hay gente que te ha descubierto.

Paul: Nosotros lo pasamos muy bien tocando y si al mismo tiempo que difundimos podemos vivir de ello, por mi chapeu!

¿Cuál sería vuestro repertorio ideal?

Rafa: Nosotros la verdad es que tenemos un repertorio común, bastante amplio. Nos gusta sacar temas ensayando pero gracias a la experiencia nos damos cuenta de cómo reacciona el público.

Paul: Por eso sacamos temas que no son del jazz manouche pero que introducimos un poco para hacer filtro y que a la gente no les suene tan duro. Tenemos temas muy puristas, pero procuramos traer cosas que hagan disfrutar a la gente, un María la Portuguesa, algún tema de Silvio. Los temas instrumentales que tenemos, son de hecho temas que han salido en la tele.

Rafa: Que son populares, creo que el swing al fin y al cabo es un género que pertenece a la música popular.

Últimamente, la música balcánica viene colándose en otros géneros como la electrónica. Y el swing se vuelve a bailar y proliferan los grupos con estas influencias ¿Es buena coyuntura para hacer lo que hacéis?

Rafa: Para nosotros la verdad es que no, no hemos aprovechado ni nos hemos adaptado, ha sido más bien por iniciativa propia.

Paul: Si es cierto que hay un revival de este tipo de música, cosa que en el resto de Europa si intentamos aprovechar. En Europa hay más consumo y más conocimiento. Pero bueno estamos ahí en la lucha, ya que se está europeizando Sevilla, nosotros formamos parte de  esa influencia, europeización, eso sí, por el lado bueno, por el lado de la música popular ¡Y que a ver si nos respetan a los músicos de una vez, que ponemos cariño en lo que hacemos!

Rafa: Yo creo que al final esto forma también de la propia cultura sevillana, le damos un carácter propio de aquí, sureño. Pero la gente que le gusta el swing ve esto fuera de España como algo curioso, notable.

¿Qué elementos locales añadís a vuestra música?

Paul: Pues las patillas, el bigote (risas). Yo creo que es más la actitud, el carácter, de subirte al escenario coger la guitarra y hablarle al público. La gente por ahí es a lo mejor más seca, más seria.

¿Frecuentáis las salidas al extranjero?

No tanto como querríamos pero estamos ahí, tenemos varios filones. Somos un proyecto joven, estamos en maduración, pero tenemos ahí unas expectativas que podemos cubrir. No tenemos la continuidad que querríamos pero estamos en proyección. Venimos ahora de hecho de Noruega y la aceptación ha sido muy buena.

¿Qué comparación haríais con España?

Rafa: Hombre, allí hay menos gente que aquí los países escandinavos están menos poblados, pero la poca gente que hay nos han dado una acogida más calurosa y se nota que la gente está acostumbrada a ese tipo de música y hay más disposición. Aquí hay que aún trabajarlo, aunque sí es cierto que hay sitios en los que la gente viene muy dispuesta, como en el Naima pero en general creo que hay trabajarlo más aquí.

Y para el nuevo disco ¿Cómo anda el proceso de maduración?

Rafa: Esto es ya como meter el dedo en la llaga…

Paul: Lo tenemos ahí enquistado, porque en un principio teníamos planeada la grabación, pero a la hora de editarlo se nos han abierto varias posibilidades y estamos dudando.

Rafa: Yo creo que vamos a darle un giro a la música independiente (risas) y vamos a crear un nuevo estilo: el estilo del disco que nunca surgió.

Paul: Al final se va a convertir en una leyenda urbana, pero bueno en principio para 2015 lo queremos tener ya.

A pesar de todo, pensáis que el jazz, la espontaneidad, la improvisación… ¿Ayuda a remediar la dificultad para vender discos?

Rafa: Esa es una buena pregunta. Es muy difícil llevarlo al formato físico, pero lo cierto es que es una buena carta de presentación para un grupo que está orientado más que nada al directo. ¿Y cómo llevamos todo lo que es la experiencia del directo a una serie de canciones? La verdad es que es difícil.

Paul: Meterse entre cuatro paredes, con los micrófonos, el equipo… es complicado pero es un trabajo que poco a poco iremos sacando. Estamos muy verderones en ese sentido.

Rafa: Este proyecto ha partido de mucha motivación propia, de buscar promoción, bolos. Es un proceso de adaptación, porque nosotros vamos encaminados al directo y el disco es la cuenta pendiente, el examen de septiembre.

¿Qué otros proyectos realizáis en torno a Van Moustache trío?

Rafa: En común tenemos Los Sentíos, que tienen ya su proyección su trayectoria y ahora hemos tenido un cambio acústico, un estilo más personal. Yo he tocado ya otros instrumentos y la verdad es que estamos muy implicados ahí.

Paul: Cada uno tiene ya por sus cosas, su vida mercenaria. Pero Van Moustache es el proyecto más personal.

¿Qué podemos esperar de Van Moustache como proyecto y ya como sello físico?

Paul: Pues la actitud, el toque de aquí del sur….hay que tener en cuenta que esta música ya está hecha. Cierto es que el formato este guitarra es algo nuevo, es un tipo de música que normalmente se hace con dos guitarras y un contrabajo mínimo, o dos guitarras y un violín: pero lo que es guitarra y contrabajo es algo extraño. Es algo que tenemos ahí tangible y que vamos a seguir profundizando.

Ya para acabar, una duda existencial ¿Qué fue antes el huevo o la gallina: el bigote o Van Moustache?

Paul: Justo cuando nosotros empezamos con este proyecto, cuando vimos el símbolo del bigote ¡en verdad eso del bigote lo inventamos nosotros tío!

Rafa: Hombre el bigote es lo primero, lo de Van Moustache ya vino después (risas).