El cuarteto de pop barcelonés protagonizó la apertura de temporada del Teatro Central con un repertorio fresco e irónico a partes iguales. Basado en su nuevo disco Athletes, baixin de l’escenari, la banda confirma madurez en su debut por tierras andaluzas

La banda catalana ofreció su faceta más rock en un directo en el que se confirma que Manel no para de progresar y sorprender. Su aparición en 2008 con Els millors professors europeus marco el inicio de una trayectoria que culminó en 2011 con la obtención del disco de oro gracias a 10 milles per veure una bona armadura. Un disco de más de 30.000 copias que catapultó al cuarteto no sólo al reconocimiento en todo el territorio español sino también al panorama internacional.

Con una apertura discreta sonaron los primeros temas, todos de Athletes, baixin de l’escenari. Ai, Yoko, Banda de Rock o el vibrante Vés Bruixot!. Entre un tema y otro, la retahíla aturullada y la pose humorística de Guillen Guisbert (vocalista y guitarra) que disculpaba a Roguer Padilla (segundo guitarra) con un “Lo siento estamos muy muy lejos de nuestra casa” despertaba la risa y la sonrisa del público. En pocos minutos, el conjunto catalán se había metido al público de la sala en el bolsillo.

El plato fuerte llegaría con el ritmo siempre contagioso de Teresa Rampell o Boomerang. Otros momentos fueron especialmente emotivos, como la canço del soldadet en la que la iluminación jugó un papel determinante. Llegado el momento de la despedida parecía claro que nos encontrábamos ante un Manel diferente, que ha abandonado el ukelele y la etiqueta folk para virar a nuevas dimensiones (no sólo físicas, hacia el sur) si no a la inclusión de nuevas temáticas, ligeros fondos de música electrónica y poderosos singles de estilo postpunk. Aunque su distribución parece la de siempre, de un clásico cuarteto sin apoyos, ni teclados (¡quien los necesita! Con la énergica batería de Arnau Vallvé), Manel se ha convertido en un grupo de pop con mayúsculas. La aparente despedida (con palmas y pataleo de los asistentes reclamando una nueva dosis) tuvo con el esperado Al Mar! el broche perfecto y la dulce sensación de que a estos chicos aún les queda muchos escenarios que recorrer.